Inicio › Guías › Cómo poner precio a tus láminas
Cómo poner precio a tus láminas
Casi todo el mundo calcula impresión más margen y se queda entre un 40 y un 80 % corto. Y luego hay una segunda decisión, la escalera de tallas, que es donde está de verdad el dinero.
Primero el coste real, que no es el de imprimir
Casi todo el mundo calcula «impresión + margen» y se queda corto. El coste real de servir una lámina enmarcada incluye seis cosas:
| Concepto | Por qué se olvida |
|---|---|
| Impresión y papel | Es el único que todo el mundo cuenta |
| Marco y marialuisa | Si lo vendes enmarcado, va aquí, no en el margen |
| Embalaje rígido | En arte no es una caja cualquiera: cartón doble, esquineras y a veces metacrilato en vez de cristal |
| Envío | Ofrecerlo gratis no lo hace desaparecer, lo mete en tu margen |
| Roturas y devoluciones | En enmarcado siempre hay un porcentaje. Cuéntalo desde el día uno |
| Comisiones | Pasarela, y plataforma si vendes en un mercado |
Suma los seis y divide entre las unidades. Eso es tu coste por pedido servido, no tu coste de impresión. Suele estar entre un 40 y un 80 % por encima de lo que la gente cree.
Por cuánto multiplicar
La regla habitual en decoración es multiplicar el coste por entre 2,5 y 4. Por debajo de 2,5 no queda nada para publicidad, ni para descuentos, ni para el pedido que se rompe. Por encima de 4 hace falta una marca que lo sostenga.
Dónde caer dentro de ese rango depende de una sola cosa: cuánto de lo que vendes es tuyo. Obra propia con nombre aguanta el 4. Diseño genérico que también vende el de al lado no llega a 2,5 sin pelear por precio, que es una pelea que se pierde.
La escalera de tallas, que es donde está el dinero
Aquí es donde casi todas las tiendas dejan dinero encima de la mesa. El coste de imprimir no sube proporcionalmente al tamaño: un 50 × 70 no cuesta cinco veces más que un 21 × 30. Pero muchas tiendas ponen precios como si sí.
El principio: que el salto de precio entre tallas sea menor que el salto de tamaño que percibe el cliente. Si el siguiente tamaño parece el doble de grande y solo cuesta un tercio más, la subida se vende sola.
| Talla | Precio que frena | Precio que empuja |
|---|---|---|
| 21 × 30 | 20 € | 20 € |
| 30 × 40 | 35 € | 29 € |
| 50 × 70 | 70 € | 49 € |
| 70 × 100 | 120 € | 79 € |
La columna de la derecha no es «más barato»: es una escalera pensada para que el cliente suba un peldaño. Un carrito medio más alto con menos pedidos sale mejor, porque el coste de servir un pedido es casi el mismo sea grande o pequeño.
El marco como palanca
Ofrecer el marco como variante es la subida de ticket más fácil que existe, y muchísimas tiendas de láminas ni la ponen. El cliente que compra sin marco tiene que ir a buscarlo, medirlo y acertar; el que lo compra contigo te paga el doble y se ahorra el problema.
Y un detalle de precio: el marco no se cobra a coste. Es donde más margen hay, porque el cliente lo compara con el precio de un marco de tienda, no con el tuyo.
Tres errores que salen caros
- Empezar barato «para arrancar». Subir precios después espanta a quien ya te compró; es más fácil empezar bien y hacer una promoción puntual.
- Envío gratis sin meterlo en el precio. Funciona, pero se paga. Súbelo al precio o ponle un mínimo de pedido.
- Precios planos en toda una serie. Si el cliente puede llevarse el grande por poco más, sube el grande y baja el pequeño: ganas en los dos lados.
Que vean la diferencia, no que la calculen
Cuando el cliente ve las dos tallas colgadas en su propia pared, la escalera de precios hace su trabajo sola. InRoom enseña cada variante a tamaño real, con su marco.
Verlo en la Shopify App Store →Sigue por aquí: cómo subir el ticket medio.